L.H.
Hace
poco tiempo tuve una cirugía que cambió mi vida considerablemente.
Antes de someterme a esa cirugía me sentía incómoda
respecto a la apariencia de mis órganos genitales.
Siempre me había sentido inhibida cuando estaba involucrada
en una relación, y mi sexualidad había sido suprimida
desde que tengo memoria. No estaba completamente orgullosa
de mi cuerpo y me sentía diferente a otras mujeres.
Cuando descubrí IARVAL sentí como si hubiera ocurrido
un milagro, y el tema más delicado de mi vida de pronto
fue sacado a la luz por un magnífico doctor que me
escuchó y comprendió mi inseguridad. De inmediato
le brindé mi confianza al Doctor y me sentí
segura discutiendo los cambios que quería que ocurrieran
respecto a la cirugía. Él estaba muy tranquilo, y
eso me ayudó a relajar mi ansiedad, y se presentó
de la manera más inteligente y profesional. Me explicó
el procedimiento muy a fondo y disipó mi miedo.
Decidí someterme a la operación, y ha fue un triunfo
tan maravilloso que no lo puedo explicar con palabras.
El período de recuperación duró sólo 4 semanas y visité
al Doctor regularmente cada 2 semanas durante
8 sesiones. No tengo cicatriz y no ha habido perjuicio
alguno en cuanto a mi salud desde la cirugía. La apariencia
visual antes y después es sorprendente y ha traído
solaz y aceptación a mi vida así como a mi mente,
cuerpo y espíritu.
El Doctor es un genio y un perfeccionista
. En mi opinión lo que él hace es como un arte, el
cual requiere extremo talento e inteligencia. Yo le
recomiendo esta cirugía a cualquier mujer que se sienta
diferente en su inseguridad y tema que nadie la comprenderá
ni podrá ayudarla en esta área. El Doctor
es compasivo y le ayudará a aliviar sus sentimientos
de agitación. Esta cirugía es un "milagro de habilidad
artística" que se dio a conocer, porque estoy segura
de que muchas mujeres sufren de esto y su miedo les
impide expresar su secreto más profundo.
L.P.
Hace
aproximadamente un año me sometí a la cirugía de reducción
de labios. Estaba nerviosa antes de mi operación,
pero su amable personal me hizo sentir muy cómoda.
Me da gusto decir que mis resultados son mejores de
lo que yo esperaba. El trabajo fue obviamente realizado
cuidadosamente. Mi proceso de curación fue sin complicaciones
y no hay marcas visibles de la cirugía. Ahora que
estoy contenta con mi apariencia me siento segura,
y disfruto mucho más del sexo ahora que no siento
vergüenza alguna.
También quiero decir que no he perdido sensibilidad
en el área y le recomiendo este procedimiento a cualquiera
que haya considerado hacérselo. Les recomiendo que
vayan al instituto del Doctor, ya que él
es el pionero del procedimiento y se enorgullece mucho
de su trabajo. Obviamente se interesa en sus pacientes,
como también lo hace su personal.
D.G.
Cuando
me pregunto a mí misma si me sometería de nuevo a
este procedimiento, contestaría que SÍ sin dudarlo
ni por un momento.
Ya que me sentí apenada desde niña por el tamaño de
mis labios, sabía que este procedimiento no tenía
nada que ver con mi vanidad, sino con la incomodidad
constante que sentía.
Estoy consciente de que cualquier operación puede
tener riesgos y complicaciones, y aunque este campo
de la cirugía plástica todavía es muy nuevo y está
en el proceso de desarrollarse, elegí al Doctor por su confianza y su experiencia. Tomé la decisión
correcta.
No sólo llevó a cabo mi cirugía con precisión y excelencia,
sino también me hizo sentir que lo que sentía respecto
a mí misma era importante.
Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecerle
al Doctor y a todo su personal su extraordinario
cuidado y servicio. ¡Estoy satisfecha!
Anónimo
Habiendo
sido paciente del Doctor desde los 28 años,
me sentí muy a gusto discutiendo este problema con
él. Tuve un bebé de casi 4,5 kg a los 30 años, y me
di cuenta de que las cosas eran diferentes después
de haber dado a luz a un bebé tan grande.
Discutí el problema que tenía al toser, al reírme
o al efectuar cualquier actividad física. Me informó
que sufría de incontinencia urinaria, ya que había
ocurrido relajamiento ya sea por la edad o por el
parto.
Otro problema que tenía era que no experimentaba la
misma sensación al tener relaciones sexuales. Las
cosas habían cambiado dramáticamente para mí. El tratar
de alcanzar el clímax era casi imposible. Me sentía
muy incómoda durante el acto sexual. Esto empezó a
tener un efecto negativo en mí no solo física sino
mentalmente.
El Doctor me explicó detalladamente el
procedimiento y me sentí muy cómoda. Me dijo qué esperar
desde el principio hasta el fin, y qué esperar durante
la etapa de recuperación.
El día de la cirugía todo salió muy bien, desde el
momento en que entré y fui recibida por su personal,
hasta que me fui a casa. Me sentía un poco incómoda,
pero no sufrí dolor. Se coloca material protector
por dentro, pero no es insoportable. Le dan a una
medicamento para el dolor. Al día siguiente de la
cirugía regresé al consultorio a que me quitaran el
material protector, con lo cual sentí alivio inmediato.
Después de las 6 semanas de recuperación me sentí
como nueva. El someterme a este procedimiento es la
mejor decisión que he tomado respecto a mi salud.
Me sentía confiada y vibrante otra vez. Y mi vida
sexual mejoró, al no tener problema alguno para tener
satisfacción sexual. Hasta mi esposo notó la diferencia
y estaba muy complacido. Yo le recomendaría este procedimiento
a cualquiera que sufra de esas molestias, y quién
mejor para solucionar el problema que un ginecólogo.
Me dio una nueva perspectiva sobre las cosas. Fue
una experiencia que me motivó. Al poco tiempo logré
bajar de peso, me corté el cabello y he mejorado físicamente
en otros aspectos desde entonces. Era lo que necesitaba
para echar a andar las cosas otra vez.
Ahora tengo 35 años y planeo tener otro hijo el año
próximo, y si surge la misma situación con ese bebé,
no dudaría en someterme a este procedimiento otra
vez con el Doctor.
Me doy cuenta de que este es un tema muy delicado,
pero muchas mujeres sufren de ello.
Le doy gracias a Dios por el Doctor y
su profesionalismo al tratar con este tema a veces
incómodo, pero necesario. Es un verdadero doctor de
mujeres.